11 de junio de 2020
Dos ensayos clínicos aleatorizados, (OPERA I OPERA II), publicados en la revista JAMA Neurology, muestran resultados en los que la acumulación general de discapacidad en esclerosis múltiple remitente recuerrente es atribuible a un curso de enfermedad progresiva subyacente independiente de la actividad de recaída.
En estos ensayos, se recogieron los datos de 390 participantes, de 307 centros, de 56 países entre agosto de 2011 y abril de 2015. Estos, han sido a doble ciego y los participantes fueron aleatorizados para recibir 600 mg de Ocrelizumab por infusión intravenosa cada 24 semanas o Interferón subcutáneo β-1a 3 veces por semana a una dosis de 44 μg durante un período de tratamiento de 96 semanas.
Al terminar el tratamiento, se observó que los que recibieron ocrelizumab se asociaron con una reducción de riesgo relativo de discapacidad de 0,67 frente a interferón-ß. Esta reducción de riesgo resultó mayor entre los participantes que habían padecido brotes (0,47) que entre los que manifestaban progresión libre de brotes (0,67).
¿Una nueva clasificación clínica de las formas de esclerosis múltiple?
El término "empeoramiento" de la discapacidad se usa para describir un aumento gradual de la discapacidad en pacientes con EM recurrente, mientras se reserva el término "progresión" de la discapacidad para pacientes en la fase progresiva de la EM.
Los autores de los ensayos, Dr Kappos y colegas, concluyeron que: "Los resultados muestran que la acumulación general de discapacidad en esclerosis múltiple recurrente es atribuible a un curso de enfermedad progresiva subyacente independiente de la actividad de recaída, desafiando la distinción fenotípica actual de formas recurrentes y progresivas de EM. En este estudio, el ocrelizumab fue superior al interferón β-1a en la prevención de la acumulación confirmada de discapacidad, independientemente de su asociación con recaídas."

Las lesiones medulares se definen como algunas de las más perjudiciales que puede sufrir una personas. Una vez que la médula espinal se ve afectada por cualquier tipo de alteración, el cuerpo humano es incapaz de reconstruir dichos nervios, por lo que la lesión se convierte en un problema de por vida.
Sin embargo, existen algunos animales que parecen no tener ningún tipo de problema para reparar este tipo de tejidos. En este caso hablamos de la salamandra, concretamente la Ambystoma mexicanum o ajolote. Un anfibio que es capaz de imprimir unas capacidades de regeneración inauditas que pueden mostrarse como la futura cura de este tipo de lesiones.Cuando el ajolote sufre una lesión medular, las células gliales se activan y se reposicionan para reparar las conexiones de los nervios.
Es decir, son capaces de regenerar la parte de la médula espinal afectada por la lesión. Un acto increíble que el estudio de Echeverri quiere aplicar en los seres humanos.
Se trata de una proteína que afecta especialmente a la expresión genética que se enmarca como un mecanismo esencial para reparar los nervios lesionados.
“Los humanos tienen una capacidad de regeneración muy limitada, mientras que otras especies como las salamandras tienen la notable capacidad de regenerar extremidades, tejido cardíaco e incluso la médula espinal después de una lesión. Este conocimiento podría ser utilizado para diseñar nuevas dianas terapéuticas para tratar la lesión de la médula espinal u otras enfermedades neurodegenerativas”, comenta Echeverri.
Uno de los casos se ha producido en España
Madrid, 2 de Marzo de 2018 - Fuente: acta sanitaria
El Comité de Evaluación de Riesgos de Farmacovigilancia (PRAC) de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha comenzado una revisión urgente del medicamento para la esclerosis múltiple Zinbryta (daclizumab) después de siete casos de trastornos cerebrales inflamatorios graves en Alemania, incluyendo encefalitis y meningoencefalitis, y un caso en España.

Esta comprobación surge a raíz de una solicitud de la Comisión Europea (CE) del 26 de febrero de 2018, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 20 del Reglamento número 726/2004.
De forma paralela al inicio de esta revisión, la compañía biotecnológica Biogen Idec, que es la encargada de la comercialización de este fármaco, informó a dicha Agencia de su intención de retirar de forma voluntaria las autorizaciones concedidas para la venta del mismo.
Asimismo, esta entidad farmacéutica trasladó a la EMA su decisión de suspender los estudios clínicos en curso con Zinbryta en la Unión Europea (EU). Ante esta situación, dicha Agencia aconseja que los pacientes que participan en estudios clínicos y tengan alguna pregunta al respecto contacten con el médico que los trata en dicha investigación.

Hasta que sean informados los médicos de la Unión Europea sobre este asunto, la EMA recomienda que los facultativos no inicien nuevos tratamientos para pacientes con Zinbryta; que revisen los que, en la actualidad, están siendo tratados con dicho fármaco e inicien una terapia alternativa lo antes posible; y que los pacientes no suspendan su medicación sin consultar con el médico y formulen sus dudas al respecto con el mismo.
El fármaco Zinbryta está autorizado para tratar formas recurrentes de esclerosis múltiple. Después de una revisión de 2017 de los efectos del medicamento en el hígado, el uso del mismo se restringió a los pacientes que probaron al menos otros dos tratamientos modificadores de la enfermedad y no podían ser tratados con ninguna otra terapia de esclerosis múltiple.
Según los datos registrados por la EMA, hasta la fecha, más de 8.000 pacientes han sido tratados con Zinbryta en todo el mundo. La mayoría de ellos son de la Unión Europea (UE), en concreto procedentes de Alemania.
Una reciente publicación ha señalado los mejores Blogs de esclerosis múltiple; alguno de ellos de socios de AELEM. Aquí puedes verlos:

Fuente: Gaceta Médica. 28 de Agosto de 2017
La Comisión Europea (CE) ha aprobado cladribina(comercializado por Merck como ‘Mavenclad’) como tratamiento de la esclerosis múltiple recurrente (EMR) en pacientes con alta actividad.
Este fármaco es la primera terapia oral de corta duración que ha demostrado ser eficaz en pacientes con EMR.
La aprobación de la CE de la cladribina se basa en la evidencia que proviene de más de 2.700 pacientes incluidos en el programa de ensayos clínicos y más de 10 años de seguimiento en algunos de ellos.
“Cladribina es una terapia de reconstitución inmuno-selectiva que simplifica la administración del tratamiento, permitiendo que éste se reduzca a dos cursos cortos de tratamiento oral durante cuatro años. Los pacientes pueden beneficiarse durante un período de tiempo más largo, sin tener que administrarse continuamente el medicamento y sin la necesidad de realizarse un seguimiento frecuente”, afirma Gavin Giovannoni, catedrático de Neurología en Barts y la Facultad de Medicina y Odontología de Londres.
Asimismo, se ha demostrado que tras dos años con cladribina la tasa anual de brotes se reduce en un 67% y el riesgo de progresión confirmada de la Escala Expandida del Estado de Discapacidad (EDSS, en sus siglas en inglés) a los seis meses en un 82% frente al placebo.
La aprobación de la CE se ha producido tras la opinión positiva del Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP), que se pronunció en junio de 2017.
Se espera que cladribina esté disponible en Europa para su comercialización en los próximos meses. Además, Merck tiene previsto solicitar la autorización para su comercialización a las entidades regulatorias de otros países, como Estados Unidos.
Ficha del medicamento: https://ec.europa.eu/health/documents/community-register/2017/20170822138481/anx_138481_es.pdf